¿Sientes que has pasado, por tanto... que a veces te cuesta reconocerte?
Yo también estuve ahí.
Momentos dolorosos me empujaban a buscar respuestas afuera: en otras personas, en distracciones, en silencios profundos. Y aunque por instantes encontraba alivio, el vacío volvía… hasta que decidí mirar hacia adentro y entregarle mi camino a Dios.
Hoy, después de iniciar un proceso de sanación espiritual consciente, he comprendido que todo lo que necesitamos para vivir en plenitud, paz y abundancia, ya habita dentro de nosotras.